Los usuarios particulares de toda la UE tendrán desde mañana el “derecho legal” a escoger libremente y sin coste añadido el proveedor de gas y electricidad que quieren como suministrador energético, como lo tienen las empresas desde el 1 de julio del 2004. En España, donde ambos mercados ya están liberalizados, uno de los cambios que introducirá la norma europea es que los operadores y los distribuidores que lleven la energía hasta los hogares deberán ser empresas jurídicamente separadas. Bruselas presentará la semana próxima más propuestas para que los consumidores conozcan mejor sus derechos.
Los nuevos contadores han de ser electrónicos desde el lunes
Todos los contadores de la luz que se instalen a partir del lunes –la norma entra en vigor mañana domingo– deberán ser electrónicos y permitir la discriminación horaria para las tarifas. Esa disposición, que afecta solo a las altas que se produzcan a partir de esa fecha o a los clientes que quieran que se les facture de ese modo, figura en el decreto sobre tarifas.Paralelamente, la Comisión Nacional de Energía (CNE) tendrá listo “antes de que acabe el verano” un plan de renovación de todo el parque de más de 20 millones de contadores mecánicos que hay instalados en España, según fuentes de este organismo. Está previsto que en una primera fase se renueven unos cuatro millones. El proceso global puede durar al menos hasta el 2013.”Es un cambio tecnológico como el que se produjo en su día cuando se cambiaron los teléfonos de disco”, explica Ignasi Mier, gerente de Circutor, industria catalana que produce este tipo de contadores. La compañía ha vendido en lo que va de año unas 150.000 unidades a las eléctricas que ya los instalan hace meses. Pese a ello fuentes de la patronal eléctrica, Unesa, destacaron que se desconocen aún las especificaciones técnicas de estos medidores y en la misma línea se pronunció un portavoz de Endesa.Los nuevos contadores cuestan 80 euros y podrán amortizarse a través del recibo de la luz a razón 78 céntimos al mes durante 15 años (140,40 euros, que incluyen el mantenimiento). Los actuales se pagan a razón de 54 céntimos mensuales durante 30 años. Se trata de un 44% más, pero permiten ahorros energéticos que oscilan pueden llegar al 10%, según fuentes de Industria. Además, son más baratos que los 1,11 euros mensuales que pagan los alrededor de un millón de clientes que tienen la tarifa nocturna que existía hasta el 31 de diciembre.